Barrera, Salas y Carreño fueron los goleadores del partido más importante de Chile de los últimos años. Eran los pasajes para Francia 98'. Revive los relatos de Pedro Carcuro y comentarios de Sergio Livingstone.
Fue el partido más importante, quizás no por el rival, ni por el resultado, que era esperado producto de que Bolivia nunca ha ganado en Santiago. Fue el partido clave. Fue aquel partido donde la gente gritó “Chile va al Mundial”. Chile clasificó a Francia 98 un domingo 16 de noviembre del 97’, con goles de Rodrigo Barrera, Marcelo Salas y Juan Carreño.
El partido comenzó a la hora y con mucho ambiente y lógicamente, tribunas repletas, en el Estadio Nacional. Al principio se notó algo de nerviosismo en el conjunto nacional, que manejado por Marcelo Vega y José Luis Sierra, fue tomando lentamente el control del balón. Así llegó un pase en profundidad de Marcelo Vega que tomó Rodrigo Barrera eludiendo de buena forma al portero altiplánico. Era el 1 a 0 para la Roja, que comenzaba a subirse al avión.
El segundo gol, tras pase magistral del “Coto” Sierra, fue el capitán de esa noche (Zamorano estaba lesionado), Marcelo Salas, quien conectó con izquierda a la entrada del área rival. Era un 2 a 0, quizás no merecido, pero que demostraba algo clave durante todo el proceso: la contundencia chilena frente al arco rival, sobre todo jugando como local.
El segundo tiempo comenzó con dos regalos antes de los 20’. Bolivia perdía a dos jugadores por sendas expulsiones y parecía dejar hecha la tarea para la “Roja”. Pero faltaba más. Juan Carreño, el famoso “Candonga” ingresó a los 81’ por el agotado José Luis Sierra. Tan solo un minuto más tarde, se encontró con un pivoteo de Javier Margas en el borde del área chica, conectándolo de manera acertada. Era el 3 a 0 y la clasificación a Francia.